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MonaBit OS: el reto como ventaja

Monabit OS: cuando el mayor reto se convierte en el mayor diferenciador

Monabit nació con la ambición de construir la infraestructura financiera de próxima generación para América Latina. Lo que no estaba en el plan era que esa infraestructura terminara convirtiéndose en uno de sus principales productos.

Empresas Fintech Colombia · 2 Septiembre 2026

Equipo de MonaBit en el set de Win Sports durante la cobertura de Empresas Fintech Colombia.
Empresas Fintech Colombia — 7ª Edición

Un modelo que se consolida

Hace apenas un año, Monabit contaba con poco más de 40.000 usuarios registrados y un volumen transaccional que superaba por poco los siete millones de dólares. Hoy, el modelo B2C supera los 200.000 usuarios y los 48 millones de dólares en volumen, con una base distribuida en más de 27 países. La lectura más interesante de esas cifras no está únicamente en el crecimiento de la base, sino en la relación entre usuarios y volumen. El crecimiento transaccional ha avanzado significativamente más rápido que el número de usuarios, una señal de que quienes utilizan Monabit están profundizando su relación con la plataforma y confiándole una proporción cada vez mayor de su actividad financiera.

Ese comportamiento es consecuencia de haber entendido temprano un problema que el sistema financiero tradicional todavía enfrenta: cada vez más personas y empresas viven, trabajan, venden y cobran en una economía global, mientras buena parte de sus herramientas financieras continúa atada a geografías, monedas y sistemas de pago que funcionan de manera independiente. El profesional que factura internacionalmente, la empresa que paga proveedores en otros países, la plataforma que necesita dispersar recursos a miles de usuarios o la institución financiera que quiere ofrecer productos globales comparten, en diferentes escalas, una misma fricción: mover dinero entre sistemas sigue siendo innecesariamente complejo. El ecosistema inicial de Monabit —cuentas en dólares digitales, tarjetas Mastercard físicas y digitales e inteligencia artificial aplicada a diferentes procesos— fue diseñado alrededor de esas necesidades. Sin embargo, para entender el verdadero salto de la compañía hay que mirar debajo de la experiencia que ve el usuario.

Equipo de MonaBit en el set, junto a aliados de medios.

El reto de origen

Cuando Monabit comenzó a materializar sus primeros casos de uso se encontró con un obstáculo inesperado: las herramientas tecnológicas que necesitaba no existían de manera integral. Había proveedores especializados, APIs, procesadores e integraciones capaces de resolver partes específicas del problema, pero no una infraestructura que permitiera conectar de punta a punta las capacidades financieras que la compañía quería ofrecer. Monabit tuvo entonces que construirlas. La experiencia previa de sus fundadores en entidades financieras y multinacionales de tecnología resultó determinante. Habían conocido de primera mano los desafíos estructurales de la infraestructura financiera tradicional: arquitecturas fragmentadas, sistemas centrales difíciles de evolucionar, múltiples proveedores y la deuda tecnológica acumulada durante décadas. La oportunidad era construir de otra manera. El resultado fue una plataforma concebida digitalmente desde su origen, orientada a servicios en la nube y diseñada para integrar diferentes componentes financieros sobre una arquitectura común. Lo que inicialmente parecía una desventaja —tener que construir una parte significativa de la infraestructura necesaria para operar— terminó convirtiéndose en uno de los activos estratégicos más importantes de Monabit.

Cuando el obstáculo se vuelve oportunidad

Una vez consolidado el modelo inicial ocurrió algo que la compañía no había planeado: el mercado empezó a preguntar por la tecnología que estaba detrás del producto. Empresas financieras y no financieras que conocían las capacidades de Monabit no necesariamente querían convertirse en usuarios de su aplicación. Querían ofrecer esas mismas capacidades a sus propios clientes. La conversación se repitió suficientes veces para revelar una oportunidad mucho mayor. Así comenzaron a consolidarse los modelos B2B y B2B2C de Monabit: no como un abandono de lo construido anteriormente, sino como la posibilidad de convertir toda esa infraestructura en una plataforma sobre la cual otras organizaciones pudieran construir sus propios productos financieros. El reto original se había transformado en el diferenciador.

Experiencia de la app MonaBit en un teléfono.

Una nueva infraestructura para una nueva economía

Este cambio ocurre al mismo tiempo que la infraestructura global de dinero atraviesa una transformación profunda. La adopción de stablecoins —o monedas digitales estables— está trasladándose progresivamente desde casos de uso asociados principalmente al ecosistema de activos digitales hacia pagos, tesorería, liquidación y movimiento internacional de dinero. Al mismo tiempo, sistemas de pagos inmediatos como Bre-B en Colombia, Pix en Brasil y SPEI en México están transformando la infraestructura local. Redes de tarjetas, transferencias bancarias, pagos instantáneos y stablecoins comienzan a coexistir, pero continúan operando sobre ecosistemas ampliamente fragmentados. El desafío para las empresas ya no es la ausencia de rieles de pago. Es poder conectarlos. A esto se suma una mayor claridad regulatoria internacional. Marcos como GENIUS Act en Estados Unidos y MiCA en Europa representan señales de que las stablecoins están entrando progresivamente en una nueva etapa de integración con el sistema financiero. Para bancos, fintechs y compañías no financieras surge entonces una doble necesidad: entender qué nuevos productos pueden construir y contar con la infraestructura para hacerlo con suficiente velocidad.

Monabit OS

De esa necesidad surge Monabit OS. Monabit OS es el sistema operativo financiero y transaccional mediante el cual una organización puede acceder a diferentes capacidades sin tener que construir individualmente toda la infraestructura necesaria. La plataforma integra capacidades de Banking-as-a-Service, wallets de marca blanca, cuentas multimoneda, emisión de tarjetas, core banking, autorización transaccional, pagos cross-border, recaudo, dispersión y adquirencia. A esto se suma la capacidad de conectar diferentes rieles de dinero, desde infraestructura bancaria tradicional y sistemas de pagos inmediatos hasta redes de tarjetas y stablecoins. La propuesta es especialmente relevante porque existen dos problemas diferentes que pueden resolverse sobre la misma infraestructura. Para empresas, Monabit permite mover, recibir y administrar dinero utilizando diferentes rieles locales e internacionales. Para bancos, fintechs y plataformas, permite integrar productos financieros dentro de sus propias experiencias y ofrecerlos bajo su marca. Una empresa puede utilizar Monabit para resolver sus propios flujos financieros; otra puede utilizar la misma infraestructura para ofrecer wallets, cuentas, tarjetas o pagos a cientos de miles de clientes. Esa combinación B2B y B2B2C amplía significativamente el mercado sobre el cual puede operar la compañía.

Campaña de MonaBit junto a Win Sports: ahora hace parte del ecosistema del canal.
MonaBit ahora hace parte de Win Sports.

De la tecnología a producción

La oportunidad ya no es únicamente conceptual. El modelo B2B opera en producción con más de cien comercios. Paralelamente, soluciones de billetera de dólares digitales en marca blanca avanzan en implementación con pasarelas de pago regionales, cooperativas locales y bancos regionales. Es decir, organizaciones externas ya están construyendo productos sobre la infraestructura desarrollada originalmente por Monabit para resolver sus propias necesidades. La evolución también se extiende hacia crédito y otros servicios financieros. Capacidades que inicialmente fueron desarrolladas para el ecosistema propio pueden convertirse progresivamente en componentes disponibles para terceros. El objetivo de largo plazo es que integrar un nuevo servicio financiero deje de significar construir una nueva infraestructura desde cero.

Diego Osuna, CEO de MonaBit, y Carlos Valenzuela, de Win Sports, con una camiseta MonaBit 20.
Diego Osuna, CEO & Founder de MonaBit, y Carlos Valenzuela, Gerente de Recursos Financieros de Win Sports.

Win Sports: cuando distribución e inversión se encuentran

En paralelo con esta evolución, Monabit alcanzó otro hito durante el período: su selección dentro del programa Media for Equity de Win Sports. El modelo introduce una forma diferente de entender la relación entre compañías consolidadas y empresas de alto crecimiento. En lugar de limitar el aporte estratégico al capital, incorpora activos de medios, distribución y construcción de marca como mecanismos para acelerar el crecimiento de las compañías seleccionadas. Carlos Valenzuela, Gerente de Recursos Financieros de Win Sports, lo explica así:

Media for Equity es un modelo mediante el cual una empresa de medios invierte en compañías de alto potencial utilizando su activos como herramienta para acelerar su crecimiento. En lugar de hacer únicamente una inversión tradicional de capital, ponemos a disposición nuestra audiencia, nuestros ecosistema y nuestra capacidad de generar reconocimiento de marca. Para Win Sports representa una oportunidad muy interesante porque nos permite apoyar el crecimiento del ecosistema emprendedor colombiano, diversificar nuestro portafolio, llegar a nuevos mercados y convertirnos en un aliado estratégico para empresas que tienen modelos de negocio escalables. Nuestro objetivo es ayudar a que esas compañías crezcan y, al mismo tiempo, participar en la creación de valor que ese crecimiento genera.

Carlos Valenzuela, Gerente de Recursos Financieros — Win Sports

La selección implicó analizar mucho más que el crecimiento reciente de las compañías. Como afirma Valenzuela:

El proceso fue bastante riguroso y estructurado. Evaluamos diferentes variables como el tamaño de la oportunidad de mercado, la propuesta de valor, el equipo fundador, la capacidad de ejecución, el potencial de crecimiento y capacidad de generar una posición defendible en su industria. En el caso de Monabit vimos una combinación muy sólida entre un mercado con un enorme potencial, una solución innovadora y un equipo con experiencia relevante en la industria financiera y tecnológica. Además, encontramos una visión clara sobre hacia dónde quieren llevar la compañía y cómo pueden generar impacto tanto en Colombia como en otros mercados de Latinoamérica.

Carlos Valenzuela
Vivian Jones, Carlos Valenzuela y Diego Osuna juntos en el set.
Vivian Jones, CRO & Founder de MonaBit; Carlos Valenzuela, Win Sports; Diego Osuna, CEO & Founder de MonaBit.

La inversión representa además una validación externa de la evolución que está viviendo Monabit. Win Sports no evaluó únicamente el producto actual, sino la posibilidad de que la infraestructura construida por la compañía pueda convertirse en una plataforma relevante para la región. Valenzuela resume esa tesis de manera directa:

Monabit no está resolviendo un problema menor: está construyendo infraestructura financiera para la región. Eso es lo que buscamos, compañías que piensan en el largo plazo. Su equipo tiene la experiencia y la visión para hacerlo, y creemos que puede volverse un actor relevante en servicios financieros en Latinoamérica. Por eso decidimos apostarle.

Carlos Valenzuela, Win Sports

Para Monabit, Media for Equity representa más que exposición publicitaria. Combina inversión con una capacidad de distribución difícil de replicar y conecta a la compañía con una de las audiencias más amplias del país. La relación entre ambas organizaciones abre además oportunidades para experimentar con nuevas formas de conectar tecnología financiera, medios y comunidades.

El punto donde empieza la curva

Monabit comenzó intentando cerrar algunas de las brechas de un sistema financiero fragmentado. En ese proceso descubrió que la oportunidad podía ser significativamente mayor: entregar a otras compañías la infraestructura necesaria para construir sus propios productos y mover dinero entre sistemas que históricamente han funcionado separados. Lo que empezó como una limitación —no encontrar en el mercado toda la tecnología necesaria— terminó convirtiéndose en uno de los activos más importantes de la compañía: una infraestructura probada en producción y que ahora comienza a ser utilizada por terceros.

Cámaras y pantallas en el set de Win Sports durante la entrevista a MonaBit.

El momento también importa. Stablecoins, pagos inmediatos, inteligencia artificial y servicios financieros embebidos están modificando la arquitectura sobre la cual se mueve el dinero. Bancos, cooperativas, fintechs, pasarelas de pago y empresas tendrán que decidir cómo participan de esta transformación. La pregunta ya no será únicamente qué productos financieros ofrecen, sino qué infraestructura les permitirá construirlos, conectarlos y escalarlos. Para Monabit, esa es precisamente la oportunidad que se abre hacia adelante: convertirse en la capa que conecta el nuevo ecosistema financiero de América Latina.

Diego Osuna CEO y Co-Fundador Monabit

  • Autor: Diego Osuna
  • Publicación: Empresas Fintech Colombia — 7ª Edición
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